El galvanizado por inmersión en caliente proporciona al acero la protección de la más alta calidad contra la corrosión. Consiste en la inmersión de artículos de hierro o acero en un baño de zinc líquido a 450 grados centígrados con el fin de aplicarle una capa protectora.
Cuando el hierro o acero limpios se sumergen en el baño de zinc se forman una serie de capas de aleación de hierro y zinc como resultado de una reacción metalúrgica entre ellos.
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Cuando la reacción entre el hierro y el zinc ha virtualmente terminado y el artículo se saca del baño de galvanizado con su capa exterior de zinc completa, se tiene como ejecutado el proceso total. En realidad no hay una demarcación clara entre el hierro y el zinc, sino una transición gradual consistente en capas aleadas que proveen el amarre metalúrgico.
Al contrario de cuando se protege una superficie metálica con pintura, la aplicación del galvanizado por inmersión en caliente no se ve afectada por condiciones ambientales como la temperatura, la humedad o la calidad del aire.
Si usted requiere de protección de superficies metálicas contra la corrosión para una duración mayor de 25 años, elija sin duda el galvanizado por inmersión en caliente. Nosotros estamos a su disposición para cotizarle cualquier necesidad de galvanizado.